Sabéis lo que es cambiar completamente de planes y que no os afecten¿? Pues eso me ha pasado a mi este último.
El día antes de nochevieja, tomándonos unas cervezas por el centro de Madrid, quedé con Raquel, que el fin de semana del quince, quedaríamos en Sierra Nevada para practicar esquí de travesía, pero se le había olvidado; no pasa nada, para el siguiente; Manolín Bilbao me tienta, así que recordando una conversación con Miguel, llamo a este, ya que tenía intención de subir a Punta Escarra. Resultado negativo, su rodilla le sigue diciendo que todavía es pronto, y para mi supone una pasta subir de solipandi hasta Pirineos, así que borro de mi futuro presente este viaje.
Hablo con Gonza, pero se baja a Valencia a ver a los futuros suegros, y Dani me había comentado que estaría por su casa de Manza, pero sin intención de salir, pufffff, negros nubarrones sobre mi futuro inmediato ;-P
Total, que pensando que todavía hay nieve en Gredos, según información de primera mano del señor M. Tabernero, decido madrugar el sábado y plantarme a primera hora en la plataforma de Hoyos del Espino, y practicar esquí de travesía subiendo a la Mira e intentar pasarme también por el Morezón.
Decidido, doy cera a pieles y esquís, preparo mochilas, y me voy al sobre poniendo el despertador a las 5 de la mañana.
Y no falló, sonó a su hora, pero decidí darme la vuelta, y me dieron las diez de la mañana, ahhhhhhhhhh!!!, no puede ser, me he dormido, ¿Y ahora, qué?, pues como me queda poco de estar por Vallekas, decido intentar una idea que me ronda por la cabeza desde hace tiempo, hacer el anillo verde de Madrid capital, al completo, saliendo desde casa, en la bici.
Y a ello dediqué parte del sábado, subí hacia el metro de Miguel Hernandez, y allí enlacé con el anillo, dirección Moratalaz, y estadio de la Peineta; sé que son alrededor de 70 km, decido tomarmelo con calma, y al principio así fue, pero a los 10 km. o así, me adelantan dos, y me caliento con ellos, les volví a superar, y apreté para que no lo volvieran a repetir, y me doy cuenta de que me sigo picando cuando alguien me adelanta y no lo hace con soltura, así no puedo seguir, falta mucho; llego al sube-baja antes del estadio, y ralentizo, aquí el anillo no está terminado y toca callejear. Me recuerda al Camino de Santiago, pendiente constantemente de las señales y de las pintadas en el suelo para no perder la senda. Me fio también de las bicis con las que me voy cruzando, para intuir que sigo correctamente.
Empiezan a pasar los kilómetros, y me voy dando cuenta, de que no es un rodar cómodo, mucho diente de sierra, semáforos, gente. De repente, estando tan lejos de casa, la conozco, pero si es la esquina donde suelo quedar con Gonza, cuando paso a recogerlo por su casa, pena que no esté para una cerve, así que continuo, llego a la ribera del Manzanares, este tramo y el siguiente que es en la keli-kampo son los únicos que me han terminado gustando de todo el anillo, al estar separados de la circulación y rodeado de naturaleza. En la casa de campo, pierdo mi camino, pero en cambio aparece todavía algún rebelde que no se quiere doblegar a la mayoría....
De todas formas, se donde lo tengo que retomar, así que después de un par de vueltas, estoy cruzando la N-V por el paso elevado. Está siendo fabuloso el día, soleado, sin frío, pero me sigue quedando tarea si quiero llegar a comer con buena hora a casa, así que aprieto el culo, y termino llegando de nuevo al Manzanares, esta vez en el parque Lineal...
Ahora toca subir, y empiezo a sentirme vacío, sin fuerzas, me doy cuenta, de que no he parado practicamente nada, y tampoco he comido; deseo que esto empiece a acabar, jajajajajajajaja, bueno, queda poco, así que bajo la cabeza, y empiezo a pedalear en modo automático. Por fin, de repente, veo la renfe del Pozo, ya casi, y me acuerdo de que no tengo comida, así que decido que en cuanto llegue, me daré un homenaje y llamaré a un chino, aparece ante mi, el puente que hay en Miguel Hernadez, último apretón y para arriba, ya solo pienso en la comida ;-P Al final han salido 75 km. incluyendo los de ida y vuelta al anillo, y los giros extra por la casa de campo.
Por el camino he tenido una llamada de Dani, y hemos quedado en salir por la sierra el domingo con las bicis, más pedales, biennnnnnnn!!!!!!
Después de cenar hamburguesa con alguna que otra cerveza, al sobre, que al día siguiente tenemos más, jejejejejeje....
El domingo Dani, ha quedado con una compi de curro, y amigos. A las once y media en el puente medieval, así que decidimos salir con tiempo directamente de Manza con las bicis, cruzamos el puente que pasa por encima del pantano, miramos alrededor, y premio para el cotilla ;-P
Regalazo de nuestra sierra....
Subimos despacito, que nada más empezar una cuesta nunca sienta bien, jejejejejejejeje, y más si está fresca la mañana, como ha amanecido, tanto que a pesar de la hora que es, todavía en la sombra, nos podemos encontrar sorpresas como que la vegetación conserva el velo que le ha caido esta noche
y una vez arriba, enfilamos hacia el puente medieval, mientras vemos la presa a nuestra izquierda, con su peculiar torre...
Nos seguimos dejando caer, y llegamos al punto de encuentro, un puente por el que hemos pasado cientos de veces al lado, y nunca hemos parado, aunque siempre me ha llamado la atención, y por fin, el día ha llegado, y bueno, después de tanto esperar e imaginármelo, tampoco es para tanto, sniffff, sniffff...
Llega el resto del grupo y después de las presentaciones oportunas, nos ponemos en marcha, dirección Moralzarzal, mucha pista, con grandes charcos de agua, ciclistas, a montones y charleta, mucha charleta, jejejejejejeje, antes de llegar a Moral..., nos desviamos a la derecha, en dirección El Boalo, cruzamos el pueblo, y cogemos una pista que volviendo a girar a la derecha, pasamos por la entrada a La Pedriza, encontrándonos una cantidad ingente de coches aparcados, y una inmensa culebra multicolor de metal intentando adentranse por el camino asfaltado hacia el interior del parque.
Nuestro camino lo interrumpimos en La Taberna de la Luna, ya en Manza, donde Ana siempre nos trata tan bien, nos hidratamos con alguna cerveza que otra, comemos algo, y acompañamos medio camino de vuelta a nuestros nuevos amigos, con los que ya hemos establecido vínculos de contacto para futuras actividades, super interesantes, patines, raids, jejejejeje, siempre inquietos, siempre buscando algo nuevo, y aquí los dejamos después de 42 km. de pedales
Mientras nosotros volvemos sobre nuestros pasos para recoger y volver a casa, no sin antes meterme por una trialera por la que bajan las motos de enduro; y entre el agua, las piedras sueltas, y que casi no tengo frenos traseros, a punto estoy de salir por encima del manillar. No pasa nada, llegamos, empezamos a recoger y mi mente se va a la ducha que me voy a dar y en el descanso después de un finde, que no se parecía en nada a como empezó, pero que no le cambiaría por nada después de como lo he vivido.

Así que te hiciste el anillo verde completo... yo le tengo ganas, pero con lo que has dicho no sé si aún me apetece. La parte de Keli-kampo es la que me hice yo; ya me contarás si merece la pena el esfuerzo del sube-baja y el rollo de que no esté acabado en algunas partes.
ResponderEliminarLa foto del pantano preciosa. Más aún verlo en directo, claro ;)
Pues verás Laura, para mi, no merece la pena hacer el circuito completo, me quedo con la keli-kampo, y el rato que va al margen del Manzanares.
ResponderEliminarPero la ruta del domingo, sip, jejejejejeje.. totalmente recomendable... ;-D